La presión que tengo encima
la voz de mente grita
el alma en pena
la maldita no se quita
nada excita
Los ojos sin parpadear
perdidos en el espacio
qué mucho espacio
los pasillos del palacio
nada sacios
Todavía encuentro uno que otro pelo lacio
Todo se siente perder
aún ganando
La voz de mente susurra
respira, busca ayuda
no tengo paciencia como la suya
perdida la brújula
Qué pesado el día, el corazón
Demente, ¡qué depresión!